Miles de mujeres recorrieron las calles del Centro Histórico de Quito y de otras ciudades ecuatorianas, como cada 8 de marzo. Sin embargo, en esta ocasión, las consignas en rechazo al gobierno de Daniel Noboa y a sus cuestionadas decisiones en materia de seguridad marcaron la jornada.
Los sistemas criminales se convirtieron en el principal escenario en el cual se cometieron femicidios en 2025 en Ecuador. Este dato marca la diferencia entre el país andino y el resto de países de América Latina y el Caribe.
La Barra Espaciadora
En América Latina y el Caribe, una mujer es asesinada cada dos horas por razones de género, de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
Durante los últimos cinco años, al menos 19 254 mujeres fueron víctimas de feminicidio en esta región, lo que supone 11 muertes violentas cada día.
En 2023 −el último año con datos completos para la mayoría de países− al menos 3 897 mujeres fueron víctimas de femicidio. Solo en 2024, ocurrieron al menos 3 828 feminicidios en 26 países. La Cepal, responsable de estos datos a través de su Observatorio de Igualdad de Género, advierte que la cifra es un piso mínimo, pues no todos los países reportan información oficial cada año y, además, los estándares de registro varían.
La Cepal destaca que la mayoría de estos crímenes son perpetrados por las parejas o exparejas de las víctimas, lo que determina un perfil recurrente. En ocho países analizados, el grupo más afectado es el de mujeres de 30 a 44 años (29,2%), seguido por adolescentes y jóvenes de 15 a 29 años (28%). En 2024 también se registraron 78 feminicidios de niñas menores de 14 años y 89 de mujeres mayores de 60 en esos mismos países.
El contexto institucional regional tampoco ayuda. Una de cada tres organizaciones ha suspendido o cerrado programas para poner fin a la violencia contra las mujeres debido a recortes de financiación de los gobiernos.
En agosto de 2025, los estados miembros de la CEPAL, reunidos en la XVI Conferencia Regional sobre la Mujer, aprobaron el Compromiso de Tlatelolco, que establece una década de acción 2025–2035 para acelerar el logro de la igualdad de género. Los gobiernos se comprometieron a impulsar leyes, políticas y planes integrales para prevenir, atender, sancionar y erradicar todas las formas de violencia por razón de género. Pero la distancia entre ese compromiso y la realidad que muestran los datos es cada vez más amplia.
Femicidios en América Latina
y el Caribe
Ecuador, el crimen organizado y el 2025
En Ecuador, el 2025 fue el más violento desde que este delito se tipificó y la tendencia de las primeras semanas de 2026 no da señales de revertirse. El país cerró el año anterior con 411 femicidios, según el informe de la Fundación ALDEA presentado el 28 de enero de 2026. Esto representa a una mujer asesinada cada 22 horas. De las 411 víctimas, 50 eran niñas o adolescentes y al menos 126 eran madres. Desde 2014, cuando se tipificó el delito, Ecuador acumula un total de 2 391 casos.
La característica más reveladora de 2025 es la naturaleza de los crímenes, pues de los 411 femicidios registrados, 256 ocurrieron en sistemas criminales relacionados con bandas delictivas, lo que refleja el vínculo entre el crimen organizado y la violencia de género. En 2019 ese porcentaje no superaba el 9%. Otros 137 casos corresponden a feminicidios íntimos, familiares o en contextos de violencia sexual. El 78% de los femicidios se cometió con armas de fuego. Al menos 163 niños y adolescentes quedaron huérfanos por femicidio durante 2025, mientras que en 2024 se registraron 131 casos. El 29% de los sospechosos tenía un vínculo sentimental con las víctimas.
La provincia de Guayas concentró el mayor número de casos con 140 víctimas, seguida por Manabí con 70, Los Ríos con 44 y El Oro con 37.

Las cifras de la Alianza Feminista para el Mapeo de los Femi(ni)cidios en Ecuador difieren radicalmente de las estadísticas oficiales. De acuerdo con la Fiscalía General del Estado, en 2025 hubo 775 asesinatos de mujeres, pero solo 55 fueron catalogados como femicidios. El Estado ecuatoriano no reconoce como femicidios los crímenes ocurridos en contextos de crimen organizado, que en 2025 representaron más del 62% del total registrado por la sociedad civil.
La Alianza Feminista reafirma que su registro «nace como una herramienta política para nombrar las nuevas realidades de los feminicidios que las cifras oficiales ocultan o no logran capturar», y que «contar con precisión y desde una mirada feminista no es solo un ejercicio técnico, sino un acto de justicia y resistencia contra el silenciamiento institucional».

Lo que distingue a Ecuador del perfil regional —donde el perpetrador predominante es la pareja o expareja— es la proporción creciente de femicidios vinculados al crimen organizado, sin que este fenómeno esté completamente disociado del contexto doméstico. Una mujer puede ser asesinada por su pareja armada por una banda; puede ser víctima de trata dentro de una red criminal; puede ser ejecutada como mensaje en un territorio disputado por mafias o grupos criminales.
El estudio Esperando el verano, publicado en diciembre de 2024 por ALDEA y Unicef, asegura que desde 2014, los femicidios en Ecuador han dejado a 1 817 niños y niñas en la orfandad. Solo 2 de cada 10 permanecieron en la misma escuela tras el crimen. 7 de cada 10 familias que los acogen no tienen ingresos suficientes para cubrir sus necesidades básicas.
Femicidios en
Ecuador 2025
El Estado reportó 775 asesinatos de mujeres, pero tipificó solo 55 como femicidios. La brecha refleja la negativa oficial de reconocer los crímenes en contextos de crimen organizado (62% del total en 2025).
- Arma de fuego (78%)
- Arma blanca (~13%)
- Otros medios (~9%)
Infografías: La Barra Espaciadora+Claude ai








